domingo, 29 de noviembre de 2015

Sobre el segundo aniversario

Y ya van dos años desde que se fue mi padre..."Cómo cambia la vida Benancio..."que diría  él.

Hemos pasado el aniversario  juntos en su adorada "roqueta" y son tantos los recuerdos que seria demasiado escribirlos aquí...

Cuando venía en el avión  me pegó dolor de oídos y me acordé  que en otra ocasión también  me pasó , y cuando llegué  a casa y se lo comenté  a mi padre me dijo: "Sí  hijita, eso duele mucho, a mi una vez me pasó  y..." y entonces me puse a pensar en que mi padre nunca subestimaba el padecimiento de los demás,  no le restaba importancia a las pequeñas  molestias y siempre tenía  una anécdota personal que corroboraba  la gravedad del sufrimiento del otro.

Parece una tontería  pero reconforta mucho que alguien se tome tus molestias tan seriamente.

 (Aunque a las personas quejicas también  nos viene bien la practicidad y alguien que de vez en cuando nos conteste "bah eso no pasa nada! el dolor se te pasará en un momento!")

Todos los que le conocían  sabrán que mi padre tenía  muchos defectos, (muchísimos) pero tenía  cosas tan esencialmente buenas que te hacían  olvidar las malas la mayoría  del tiempo.

Su calidad humana, sus valores, su lealtad, cariño y protección  (y por supuesto su sentido del humor) son irremplazables y hoy más  que nunca le echo mucho de menos.

-"Así  es la vida, Israel, Tel Aviv United press international..."eh papá?-

Hijitamía.