Desde siempre recuerdo ir a la compra con mi madre y luego mi madre, mi hermano y yo, pero nunca mi padre.
A la pregunta: "Papá, ¿pq no vienes a la compra?" Respondía "No me gustan
esos sitios llenos de gente, hijita, yo mejor me quedo cuidando la casa"
El caso es que, con la vejez o no sé con qué, las tornas se cambiaron y era mi padre el que le preguntaba a mi madre qué hacía falta para la casa...
No sé por qué lo preguntaba, porque acababa con de todo menos con la lista (o en todo caso muy limitada). Eso sí, había cosas que nunca fallaban: traía un cargamento de papel higiénico "es que estaba de oferta" y una bolsa llena de conservas de pescado: berberechos, navajas, sardinas, calamares, etc, etc y sus adorados mejillones!
"¿Nunca os he contado cuál es el bocadillo más delicioso que me he comido? Cuando estaba interno en el colegio, nos íbamos un grupo de amigos cada mañana y nos comprábamos una barra de pan y una lata de mejillones y nos hacíamos el bocata que comíamos sentados en la acera..Mmm era 'delisioso'"
En fin, a lo que íbamos, no sólo se aparecía con 1 de cada 4 cosas de la lista y sus caprichitos, sino que se iba de "tour" por todos los grandes almacenes y nos traía "regalitos chungui-gangas" que la mayoría de veces ninguno necesitábamos, o que se rompían tras el primer uso, pero que igualmente nos encantaban, en parte, porque mi padre nunca fue una persona detallista y ver que se acordaba de nosotros y nos compraba cosas como el "roto-styler" (que obviamebte vino roto), un paquete de bridas o unos calcetines era inédito.
(Cuando era pequeña, mi padre viajaba constantemente por trabajo y siempre me traía el mismo regalo: la toallita mojada de cortesía que daban en el avión y a veces la bolsita de cacahuetes o la chocolatina... eso sí, siempre me anunciaba la entrega del "regalo" como algo super especial)
Así es como descubrimos qué pasaba con los catálogos de grandes supermercados que llegaban al buzón.
Resulta que nadie los tiraba, sino que más bien mi padre los recopilaba, los estudiaba y cuando aparentaba "ir a la compra" se iba en busca de sus tesoros en oferta!
Creo sinceramente que cuando el Lidl sacó su "semana de la herramienta" esta se convirtió en una de las más felices de mi padre!
Ahora no puedo evitar mirar también los catálogos de supermercado y pensar en qué regalitos le compraría yo a él!
Aunque ninguno se asemejaría al que le tenía preparado para este lunes 25 de abril, algo que no viene ni en los mejores catálogos, su primer nieto.
Hijitamía.