martes, 29 de diciembre de 2015

Sobre la tecnología

-"Hijita, me sale un sobre en la pantalla, hazme el favor y mírame quién es" 
-"Papá aquí hay 5 mensajes de texto, pero cuando miro quién lo ha enviado no sale ningún nombre, ¿no tienes ningún número grabado en la agenda?"
-"¿Agenda? espera un momento hijita" (se saca un par de papeles doblados de la cartera) "aquí hijita, dime los números a ver..."
-"649...etc, etc"
- "Papá dame el móvil que te voy a pasar los números a la agenda, y ya podrás tirar esos papeles"
-"No hijita, ¡cuidado con esos papeles que son mi agenda de teléfonos, ahí tengo todo!"
-"..."

Mi padre, era una de esas personas que se sentía  "orgullosa" de tener un móvil  básico diciendo cosas como "mi móvil  siempre funciona y la batería  me dura semanas, estoy muy contento con este movilcito" 

Sin duda alguna, si este año le hubiera tenido que regalar algo, le hubiera dado un teléfono móvil de penúltima generación  (uno de última puede que fuera demasiado para él...)
  
El caso es que para mi padre la tecnología  y sobre todo Internet eran "magia". Digamos que a él  la tecnología no le atropellaba sino que más bien directamente se lo saltó y siguió  su camino...


Yo le pregunté  en varias ocasiones si quería  que le enseñara, pero me decía:"¿Para qué? Si en poco tiempo uno sólo tendrá que hablarle a los ordenadores y ellos harán  todo sólo  por voz" 
  
Aún así, tuvo dos amagos de interés  por la materia: el primero cuando nos apuntamos los dos a clases de informática  (yo debía  de tener unos 10 años y él unos 42) fuimos a un par de clases, yo seguía  las instrucciones  del profesor mientras que él  contaba chistes y bromeaba con los señores del barrio...

El segundo intento fue hace poco, cuando se apareció en casa con el libro "informática para la tercera edad" estaba muy orgulloso y se puso a estudiar, pero no le dio tiempo...



No me puedo parar a imaginar lo que hubiera hecho con un teléfono  con whatsapp mandando mensajes de voz o usando la escritura de mensajes por voz! Bueno, sí  me lo imagino, tendría  todos los días  un mensaje de voz que empezaría por "¿Sí hijita?"(para comprobar que funcionara) y la memoria del teléfono llena de chistes y onomatopeyas!

En fin, quién  sabe...a lo mejor ahora, como dice Goyo Jiménez  en su monólogo, le ha dado tiempo de estudiar, de aprender inglés  y hasta de navegar por Internet para visitar mi blog!


Hijitamía.

No hay comentarios:

Publicar un comentario