-"Hijita, me sale un sobre en la pantalla, hazme el favor y mírame quién es"
-"Papá
aquí hay 5 mensajes de texto, pero cuando miro quién lo ha enviado no
sale ningún nombre, ¿no tienes ningún número grabado en la agenda?"
-"¿Agenda? espera un momento hijita" (se saca un par de papeles doblados de la cartera) "aquí hijita, dime los números a ver..."
-"649...etc, etc"
- "Papá dame el móvil que te voy a pasar los números a la agenda, y ya podrás tirar esos papeles"
-"No hijita, ¡cuidado con esos papeles que son mi agenda de teléfonos, ahí tengo todo!"
-"..."
Mi padre, era una de esas personas que se sentía
"orgullosa" de tener un móvil básico diciendo cosas como "mi móvil
siempre funciona y la batería me dura semanas, estoy muy contento con
este movilcito"
Sin duda alguna, si este año le hubiera tenido que regalar
algo, le hubiera dado un teléfono móvil de penúltima generación (uno de
última puede que fuera demasiado para él...)
El caso es que para mi padre la tecnología y sobre todo
Internet eran "magia". Digamos que a él la tecnología no le atropellaba
sino que más bien directamente se lo saltó y siguió su camino...
Yo le pregunté en varias ocasiones si quería que le
enseñara, pero me decía:"¿Para qué? Si en poco tiempo uno sólo tendrá
que hablarle a los ordenadores y ellos harán todo sólo por voz"
Aún así, tuvo dos amagos de interés por la materia: el
primero cuando nos apuntamos los dos a clases de informática (yo debía
de tener unos 10 años y él unos 42) fuimos a un par de clases, yo
seguía las instrucciones del profesor mientras que él contaba chistes
y bromeaba con los señores del barrio...
El segundo intento fue hace poco, cuando se apareció en casa con el
libro "informática para la tercera edad" estaba muy orgulloso y se puso a
estudiar, pero no le dio tiempo...
No me puedo parar a imaginar lo que hubiera hecho con un teléfono con whatsapp mandando mensajes de voz o usando la escritura de
mensajes por voz! Bueno, sí me lo imagino, tendría todos los días un
mensaje de voz que empezaría por "¿Sí hijita?"(para comprobar que
funcionara) y la memoria del teléfono llena de chistes y onomatopeyas!
En fin, quién sabe...a lo mejor ahora, como dice Goyo
Jiménez en su monólogo, le ha dado tiempo de estudiar, de aprender
inglés y hasta de navegar por Internet para visitar mi blog!
Hijitamía.

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