lunes, 29 de septiembre de 2014

Sobre no desaprovechar ninguna aventura

Siempre que cualquier situación nueva me asusta (que suelen ser la mayoría, por pequeñas que sean) intento tomármelo en vez de como una “maldición” como una “aventura”, tengo mis pequeños trucos y frases mentales, (porque la cosa no es fácil) pero lo que más resuena en mi cabeza es la frase de mi padre que una vez nos dijo a mí y a mi prima con su mejor voz al más puro estilo de Constantino Romero:

“Empieza la aventuraaa de Port Aventuraaa: chan chan chaaaan”

 (Lo de chan chan chaaan era una muletilla típica de él para todo momento de sorpresa/ éxito, el tono de los “chans” va subiendo de más grave a más agudo, ¡ojo! no leer en tono suspense)

Ese día mi padre, mi madre y mi tía decidieron sorprendernos a mi prima y a mí con un viaje sorpresa a Port Aventura y con esa frase se le ocurrió a mi padre despertarnos. Parece mentira, pero siempre me he acordado de su ilusión al darnos la noticia, casi que estaba más emocionado él, porque obviamente nosotras todavía no habíamos procesado el hecho de que nos íbamos.

Estoy segura de que ese entusiasmo es la clave de todo, y aunque ya no me vaya a Port Aventura, siempre que lo necesite seguiré oyendo su voz…

Empieza la aventuraaa…”



Hijitamía.

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